Pero la evolución no tiene lugar basandose exclusivamente en el azar. Si así fuera tendriamos que darle la razon a los creacionistas y a su monos literatos ó a la comparacion de “es como si al pasar por una chatarrería un tornado montara un Boeing 747″.

“Parece completamente absurdo, lo confieso con franqueza, suponer que el ojo, con todos sus inimitables dispositivos para acomodar el foco a diferentes distancias, para admitir diferentes cantidades de luz, y para la correcion de las aberraciones esférica y cromática, pueda haberse formado por seleccion natural”Charles Darwin, en su introduccion de “Organos de perfección y complicación extremas”

Y es que parece realmente increible que organos tan sutilmente complejos como el ojo humano puedan llegar a aparecer gracias a fuerzas tan toscas como la selección natural. ¿Como es posible que mediante la evolución, un organo tan extremadamente complejo aparezca, cuando la mas mínima de las variaciones sobre su estructura lo haría completamente inservible? ¿para que sirve medio ala?

La falacia de estas metaforas anti-evolucionistas está en que tratan de desbaratar los argumentos evolutivos mediante el método creacionista. Es evidente que un mono no va escribir El Quijote, del mismo modo que el ojo humano no se crea de un dia para otro. Richard Dawkins, en su libro Escalando el monte improbable ya demuestra como, efectivamente en la naturaleza se encuentran formas de vida con ojos poco evolucionados, pasos intermedios entre una simple celula fotosensible y eso que hoy le permite leer estas lineas. Recontruyendo la metáfora del tornado que pasa por la charrarería y aplicando una selección darwiniana, lo que en realidad aparecería sería la forma más sencilla y elemental de objeto volante, pongamos un trozo de cartón. Pero es que además este trozo de cartón, no es un elemento innerte, es una especie viva conducida interiormente por sistemas mucho mas elementales (genes), que constantemente luchan consigo mismos y con el medio ambiente en el que se encuentran con el único fin de preservarse mejorando la especie y logrando que ese trozo de cartón permanezca en vuelo y sobreviva a otros trozos de cartones peor adaptados. El azar es el motor que mueve coche y el viento capaz de elevar al mas simple de los objetos, pero es necesario un medio ambiente hostil que conduzca a modo de volante estos organismos a formas cada vez más complejas.