agosto
Viernes, 30 de julio de 2004Ya está aqui de nuevo Agosto, con sus calores, sus chicharras y mis sudores.
A la gente que suele venir del norte, de más al norte, no les suele gustar este paisaje. Les parece desolador y arido. Y lo es. Pero acaba enganchando.
Yo no lo cambiaba por los verdes prados de más al norte.
Es un paisaje que entra por los cinco sentidos y demasiadas veces por las heridas que producen los cardos, con lo que acaba por envenenarte la sangre, endurecerte la piel y axfisiando cualquier exceso.
Aqui todavía transcurren las cosas despacio. El verano parece eterno.


Comentarios
El otro día volvió el camionero que me trae el material de construcción con el que Bartolo y yo estamos terminando el suelo del porche del jardín. Un tipo, aquel, serio y fornido no muy dado a sonreir. Se sube al remolque del camión, engancha las sacas de arena y gravín o losas y cemento y comienza a traquetear la grúa, con cara de pocos amigos. De pronto… – ¡aaaah ¿qué es esto? hostias! -señalándose la pierna… – ¡¿ein?!- digo yo, – eso es una chicharra, hombre.
jeje, pues le ahorraste al hombre una visita al hospital, seguro que de haber tenido tiempo se sacude con la azada en la pierna para matar al “bixo” !!
¿Qué es una chicharra? Me interesa aprender eh?
Supongo que es un insecto, no? es algo similar a un grillo?
chicharra=cigarra,
una especie de trompetilla-zumbido de ameniza los veranos… :D
Entonces no quiero ni pensar lo que les echan a las cocas de chicharrones ¬¬
Bah, no hay paisaje feo, son algunos ojos que se niegan a ver :P
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