
Bien hecho!
[...] A las 7′55 encendimos un montón de velas y apagamos las luces para unirnos a la campaña de concienciación por el derroche energético. A Cacún no le gusta estar a oscuras, asà es que le costó un poco aceptar que cortáramos las luces pero al final tuvimos unos cinco minutos muy agradables, los cuatro sentados alrededor de la mesa de la cocina, hablando de por qué cortábamos las luces y cómo vivÃan los abuelos sin luz en casa. Nota: Estoy un poco pez en cuanto a explicar estas cosas. Tengo que ponerme las pilas. [...]
En mi casa cortamos la luz y salimos al balcón, pero no se notaba nada especial en la calle. Las farolas encendidas, las tiendas con sus luminosos, los coches pasando…
Y lo de las velas, creo que también había que apagarlas, pero bueno, es lo de menos.