Con mucha diferencia la Gineta (Genetta genetta) es de los mamíferos de la península que más atractivos resultan al público en general. Son de movimientos elegantes y con ese pelaje de leopardo su aspecto es muy llamativo e inconfundible, no hay posibilidad de confusión en la identificación de una Gineta. Además hacen gala de un comportamiento sorprendentemente tranquilo cuando tenemos la suerte de cruzarnos con alguna en el monte, y como el que no quiere la cosa, cuando se les molesta o interrumpe se alejan tranquilamente, sin prisas, sin mostrar ningún aparente signo de pánico, casi se podría decir que parece preocuparles poco nuestra presencia.
Aunque normalmente se las cataloga como animales de bosque pueden habitar zonas de monte bajo y arbustos con poca o nula presencia arbórea, reemplazando su necesidad de viejos troncos por cuevas, roquedos y vegetación arbustiva. Un buen ejemplo es la sierra Litoral de Cartagena donde la Gineta es relativamente común.


En el vídeo recopilo cinco minutos de grabaciones a una pareja de Ginetas instaladas en un pequeño pinar devorado por el barrenillo, y rodeado de monte bajo y cultivos de almendro y algarrobos. Como me consta que hay mucha pillería (o directamente juego sucio) he incluido al final del vídeo a modo de anotación: todas las imágenes fueron grabadas en el Espacio Natural Protegido de Sierra de La Muela/Cabo Tiñoso con animales salvajes viviendo en libertad, no se han utilizado animales domésticos, amansados o viviendo en espacios vallados o de “semilibertad“. Varios meses después de grabar estas imágenes los protagonistas siguen viviendo donde vivían y haciendo las cosas que hacían.


Rastros

El problema de rastrear a la Ginetas es que suelen dejar poco que rastrear. Las huellas suelen ser escasas y si no están muy bien marcadas pueden confundirse fácilmente con las de un gato ó una garduña. Sin embargo a diferencia del gato la gineta tiene uñas semi-retráctiles, es decir, en reposo no quedan completamente ocultas, por lo que en el barro fresco es fácil que aparezcan las marcas de las uñas en la huella, algo que no ocurriría con las huellas del gato.

Huellas de Gineta en una cuevaHuellas de Gineta en una cueva

Sin duda la forma más segura de seguir el rastro de una gineta son sus excrementos. Son deposiciones normalmente negras, enteras y normalmente compuestas sobretodo de restos de pelo y plumas. Podrían confundirse con las de garduña, pero estas suelen estar “troceadas”, llenas de restos vegetales y de insectos (obviamente la composición dependerá de lo que hayan comido recientemente. “Normalmente” las garduñas son más insectívoras y frugívoras que las ginetas, que son más carnívoras. Pero esto cambia a lo largo del año e incluso a lo largo de la semana, depende de la suerte que tenga el animal).

Izq: Gineta Der: GarduñaIzq: Gineta Der: Garduña

Las Ginetas además suelen disponer en sus territorios de los denominados “cagarruteros” que suelen ser ubicaciones normalmente elevadas como una cornisa ó repisa en alguna elevación de roca en su territorio en el acumulan excrementos en gran cantidad y a veces durante bastante tiempo (años incluso).

Antiguo cagarrutero de Ginetas todavía en usoAntiguo cagarrutero de Ginetas todavía en uso

Pero como decía el modo más infalible de detectar e identificar sin género de dudas la presencia de Ginetas en una zona ha sido a través de cámaras de fototrampeo. Gracias a estos pequeñas maravillas de la electrónica (en el vídeo se ve perfectamente una de mis cámaras en el minuto 3:18 tomando una foto y luego un vídeo) es posible discriminar el rastro de una garduña del de una gineta o incluso de un gato montés, y mejor aún, reconocer gracias a los patrones del pelaje de las Ginetas individualmente a cada ejemplar con lo que resulta fabuloso a la hora de observar costumbres y definir las áreas de campeo.