
Desde pequeñico me ha gustado explorar lo que me rodea. Por eso me falta un trozo del dedo índice.
De natural egoista, la sociedad me ha enseñado a compartir. Ya desde el vientre materno compartí útero con mi generoso hermano Antonio.
Aficionado al agua, me gusta ¡hasta para beber!. Entre mis placeres más queridos y gozados está el bañarme en el Mediterráneo en verano; el baño en agua caliente en invierno; y regar las plantas de mi jardincico siempre que hace falta.
Mi hija se llama Nerea porque a Mercedes y a mí nos gustaba el nombre. Y porque también nos enteramos de que las Nereidas eran las olas del mar en la mitología griega.
Me considero un animal político. Y creo que esto también es debido a que estamos constituidos de tres cuartas partes de agua.
¿Sabíais que el nombre primigenio del whisky era “agua de la vida“?