Es una lástima que el patriotismo que los comerciantes demandan en navidad a sus clientes no sea bidireccional y afecte también al precio de los alimentos con el que ellos cuidan a sus compatriotas.

Lunes, 25 de abril de 2016

Comparto este texto con Vds. (la izquierda magufa y los escépticos de derechas) y así de alguna manera lo hago mio sobre un tema en que en muchas ocasiones he pensado en escribir sin hacerlo.

El texto original está aquí y lo firma Darwin Palermo. Léanlo es muy recomendable:

Conozco a algunas personas convencidas de las bondades de la homeopatía, la eficacia del Reiki y la inutilidad de las vacunas. A unas pocas las considero inteligentes y sensatas y aprecio sus opiniones en terrenos alejados de la tecnociencia. A otras… dejémoslo en que no. En cualquier caso, tengo por norma no discutir nunca sobre las pseudociencias con sus partidarios. La mayor parte de los cambios de opinión en este terreno son el resultado de experiencias personales, no de argumentaciones convincentes. Cuando un tratamiento alternativo convierte una enfermedad generalmente inocua en una patología potencialmente mortal, uno se vuelve más receptivo a los protocolos clínicos y a su fundamentación científica.

Los partidarios de los saberes alternativos sobrestiman el disenso en las ciencias, infravaloran el saber acumulado y sienten una gran aversión a la incertidumbre. No obstante, intento mostrarme respetuoso con las elecciones personales autodestructivas, estén o no basadas en el autoengaño. Lo digo sin mucha ironía. No creo que tengamos ninguna obligación de optar por una vida sana, prolongada, razonable y poco dolorosa. En general, los partidarios de la aromaterapia me resultan menos molestos que los adictos al crack, por no hablar de los aficionados a los coches de gran cilindrada. Que los defensores de las “hipótesis disidentes” del VIH puedan difundir sus doctrinas mientras los traficantes de heroína se pudren en la cárcel saca a la luz un inquietante grado de incoherencia en nuestra legislación. Pero ese es otro asunto.

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Martes, 8 de marzo de 2016

Hemos debatido muchas veces sobre la lucha por la adquisición de derechos y libertades. Hemos organizado charlas, talleres, jornadas de reflexión, manifestaciones y concentraciones reivindicativas; hemos puesto sobre la mesa una realidad que hace daño, que mata, que condena a un sector muy grande de la población a la discriminación económica, laboral, social, emocional; hemos llevado a las instituciones mociones y proyectos de ley. Todo ello, con el objetivo de sensibilizar a la mayoría social de un problema que no cesa: el de la violencia machista, que no es sino la muestra de lo que está fallando en nuestra sociedad, en nuestras aulas, en nuestros hogares. Es algo que forma parte de nuestra cultura; de la nuestra, no de la de otros.

La cultura en la que nacemos nos condiciona a todos y a todas. Pero a unos nos beneficia más que a otras. Esto es una realidad que difícilmente puede ser ninguneada: son hechos estadísticos.

Pero hay personas que lo niegan. Sigue leyendo…

Sábado, 30 de enero de 2016

Durante más de 30 años EEUU y Europa a dictado de Estados Unidos han sometido a Cuba a un aislamiento económico y comercial sin comparación en el resto de la historia. Esto ha provocado una evidente escasez de recursos básicos y con ello un cambio en el comportamiento e incluso en la manera de entender los utensilios más cotidianos. Obsolescencia programada es a Cuba lo que respeto es a EEUU.

Ernesto Oroza es un cubano que ha investigado toda esta cultura cubana del reciclaje y la reutilización y que el ha bautizado como Desobediencia tecnológica. Aunque se le presenta como artista y diseñador creo que sería infinitamente más correcto referirse a él como hacker, en el sentido estricto del término:
Es como un animal que está encerrado sin comida, entonces es capaz de saltar cualquier barrera y de esa manera rompe y se libera de todos esos los límites estéticos, legales y económicos, y esa liberación es una liberación moral“.

Viernes, 15 de enero de 2016 (Ayer)

En los años 80, cuando empecé a salir con Merche, yo llevaba el pelo largo y ella corto. Los críos se nos reían en la cara por eso, porque yo parecía una cría y ella un crío, decían. Los otros, los que no eran tan críos, los adultos con confianza o sin ella se la pasaban dándome consejos que por supuesto nadie les había pedido: cortate el pelo y verás que es mucho más cómodo, si quieres encontrar trabajo te vas a tener que pelar, llevalo como quieras pero lávatelo a menudo, recógetelo que no se te meta en la cara,…
Han pasado treinta años y esta audacia conceptual, ese malabarismo verbal, esa ideología de vanguardista ha quedado relegada al Congreso de los diputados y a las editoriales de la prensa más renovadora.

Pero, ¿se imagina ustedes la que se habría montado si mi tocayo Alberto Rodríguez al entrar al Congreso se quedase mirando a Celia Villalobos y le dijese: “Si tu quieres llevar un gato muerto en la cabeza me parece muy bien, pero duchate que no cojas piojos!!“?.
Sí, alguno nos llevaríamos dos días partiendo de la risa (tocayo!! esta no te la perdonaré jamás!!). Pero no es así, a algunos la educación nos puede y cuando los críos nos sueltan la gracieta o el chascarrillo de turno le devolvemos la mirada con una simpática sonrisa y seguimos a lo que importa. Celia Villalobos, como otros tantos que no salieron en prensa, no son de este palo educativo sino del palo que se siente en una superioridad moral que les permite andar dando consejos higiénico/estéticos a desconocidos por el simple hecho de encontrarse en el mismo anfiteatro que ellos. Es la prepotencia que la inmensa mayoría de nosotros, los comunes mortales, solo hemos conocido en los aquellos macarrillas del colegio de nuestro barrio y en los viejos amigos de nuestros padres cuando teníamos 8 años. Ya trató también Celia de hacerlo con Pablo Iglesias el día de puertas abiertas del Congreso cuando sin beberlo ni comerlo se plantó delante del líder de PODEMOS a darle consejos. La réplica parece que le gustó poco. Será la falta de costumbre.
Como para tratar de arreglar este nuevo episodio de chulería vacilona se descuelga después con un patético “eh!! no, si en mi familia también tenemos alguno con rastas“, como aquellos racistas a los que les florecían los amigos gitanos en los días señaladitos de Raimundo Amador. Celia, eres un poema de temporá, de la temporada pasada concretamente.

Sábado, 26 de diciembre de 2015

En 2006, escribí un apunte titulado “La casta política”, en el que clamaba por la existencia de líderes pedagogos, honestos y con capacidad de comunicar.
En abril del 2011, un apunte titulado “Menuda papeleta”, un mes antes de las elecciones autonómicas del 22 de Mayo, planteaba mi dificultad en encontrar un partido al cual votar.
También en 2011, en diciembre, escribí aquí otro apunte titulado “Después del 20-N”, un mes después de las generales, en el que me preguntaba a cerca de donde podían haber ido a parar 4 millones de votos que había perdido el PSOE.

En esos apuntes, y en otros, reflejé entonces mi visión de los principales problemas a los que nos enfrentábamos las personas que queríamos partidos políticos transparentes, políticos honestos y alternativas diferenciadas, nuevas e ilusionantes, que votar. Entonces no las había. Hoy por fin sí. 5.189.333 Sigue leyendo…

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