Tiempos Modernos¿Forma parte de la ciencia Aznar dando clase en la universidad de Geortown?
¿Forma parte de la ciencia Hwang Woo-suk, que aseguró haber clonado un perro, obtenido células madre de celulas humanas clonadas y clonado embriones humanos, hasta que un colaborador lo acusó de fraude?
¿Es ciencia lo que afirma el filósofo Gustavo Bueno en el final de la intervención de unas jornadas sobre superstición, creencia y pseudociencia, cuando dice “Tampoco cabe establecer una disyuntiva entre las creencias y las ciencias. Una ciencia presupone siempre una creencia, (…)”
Muchos son los impostores de la ciencia, como afirma Mónica Salomé en El País, que dice respecto de los controles que las revistas científicas tienen que establecer antes de dar por válida un publicación, que ” Esos controles son los que definen la ciencia, los que marcan la frontera (presuntamente infranqueable) con la seudociencia.” Presuntamente.

Una anécdota que mi padre me ha contado plantea sencillamente el absurdo al que ha llegado la ciencia actual: a la hora de construir los motores de un submarino (en lo que era la empresa nacional Bazán), los jefes del proyecto nunca dejaban a los currelas que vieran el proyecto completo. No querían que vieran la imagen global sobre la que ellos tenían que trabajar; cada uno tenía que trabajar en su trocito de esquema. Que cada cual obtenga sus conclusiones.

Igual sucede hoy: cada una de las disciplinas científicas se estudia por separado. Tan por separado de las otras que cualquiera diría que la realidad en la que vivimos se compartimenta en estancos. Así no hay manera de conocer de verdad lo que nos rodea. Rectifico. Así siempre tendremos una visión parcial de lo que nos rodea. A lo mejor es que intesa que sea así. Da la impresión, difícil de negar, de que el método científico está aún anclado en la cadena de montaje de Adam Smith.

Puedo entender que hasta ahora se hayan requerido profesionales super-hiper-especializados en el conocimiento y manejo de maquinaria super-hiper-complicada. Pero me da por pensar que las interfaces amigables, el software, de la mayoría de la maquinaria y de los mecanismos computerizados (estos sí, super-hiper-precisos) van a hacer posible que esos conocimientos aislados se integren y que, cada vez más, sean necesarias personas en los puestos de trabajo, y no “apretatornillos” que los sacas de su “cinta de producción” y no saben hacer la o con un canuto.