Desde hace meses (y con razón) el tema de conversación estrella es la lluvia, o sea, la ausencia de lluvia. Sí realmente este año estamos batiendo récords, o mejor dicho estamos recordando porqué la Sierra de la Muela y Cabo Tiñoso es el lugar más seco de Europa.

La fama la suele tener Almería, Tabernas especialmente, pero los que de verdad “cardan la lana” en esto de las mínimas precipitaciones son Cabo de Gata y Cabo Tiñoso, que rivalizan por ver quien recoge menos agua, en torno a los 120-140 mm/año. Ahora mirad este gráfico de los últimos 365 días en Cartagena (Ciudad, zona de Ciudad-Jardín).
Precipitaciones en Cartagena desde Abril/2013 a Abril/2014

Contando así por encima me salen unos 105 litros. Récord, y con diferencia. Observad sobre todo la ausencia de precipitaciones en Octubre/Noviembre, meses en los que normalmente caen el 60-70% de las precipitaciones anuales y las que determinan como será la primavera que empieza ahora. No te cuento ya como puede ser este verano.
Si ahora os digo que en la zona Oeste de Cartagena (Srra. de la Muela/Cabo Tiñoso) todavía ha llovido menos que en Cartagena (Ciudad), os podéis imaginar de qué estamos hablando. Seco, sobre seco. (la mediciones oficiales de precipitaciones en cabo Tiñoso corresponden a las tomas por la estación meteorológica que los militares mantenían en el acuartelamiento de la zona. Desde que estas instalaciones fueran desmanteladas no hay registros de pluviometría).
Batería de cabo tiñoso, el punto más seco de Europa

Ahora bien, si por algo es conocida la sierra litoral de Cartagena es por su riqueza botánica, por su gran cantidad de rarezas, iberoafricanismos, endemismos únicos… y todo esto ¿a pesar del clima? no! al revés, gracias a él.
(Nota: obviamente generalizando, también intervienen aspectos como suelo, litoral, usos, etc…).
Si el día de mañana, dentro 100 ó 3000 años se descubre alguna otra nueva especie de tomillo muy probablemente sea gracias a estas sequías que hoy están matando a todos los tomillos mal preparados para una sequía más potente de lo habitual. Claro, el lamento general es: “Hay que ver que seco está el monte“, y es cierto, pero no lo sientas por el monte, que ha pasado por esto ya muchas veces y lo seguirá haciendo. Es mucho más constructivo verlo como un proceso periódico (y permanente, aunque este año sea especialmente acusado) de selección natural: si estás preparado sobrevives, sino estás muerto. Es una regla tan eficaz como despiadada, pero nadie dijo que fuese bonito. Haber elegido susto fe.