A la hora de identificar aves sus cantos son en muchos casos no ya fundamentales sino incluso la única manera. Hay especies que por su comportamiento son difíciles de ver pero fáciles de escuchar e incluso algunas son más fáciles de identificar por su voz que por su aspecto.

Aprenderse algunas voces comunes es fundamental y ver el espectograma de los cantos, es decir, una representación gráfica de una pista de sonido nos puede ayudar a percibir matices y tonos de forma mucho más evidente.

SOX es una aplicación de consola para GNU/Linux que permite (entre otras muchas cosas) extraer el espectrograma de una pista de audio de forma muy rápida y cómodasox pista.wav -n spectrogram -x 600 -y 400 -m -o spectrogram.png

He pasado a vídeo algunos cantos de aves habituales junto con su espectrograma. Seguro que la próxima vez que los oigáis los veréis de otra manera.

El Chochín (Troglodytes troglodytes) es una minúscula ave de bosque de resulta infinitamente más fácil de escuchar que de ver


Por otros motivo el Mochuelo (Athene noctua) es también otra cada vez más difícil de ver pero fácil de escuchar en cuanto salgamos un poco de la ciudad.

El Petirrojo (Erithacus rubecola) es bien conocido por casi todo el mundo. En invierno se instalan en las ciudades y son habituales en parques y jardines. En primavera, con la reproducción, parecen desaparecer y hacerse invisibles. El canto es inconfundible y junto con el chochín es de las voces más habituales en zonas boscosas.

Y por último el Carbonero común (Parus major), otro de los comunes y habituales en zonas de parques y jardines y que pasa por ser una de las aves con el canto más diverso. Se suele decir, si escuchas algo en el bosque y no sabes lo que es, entonces es un carbonero. Si nos atenemos a su espectrograma es con diferencia el ganador.