Cuando trabajaba en PYROSTUDIOS los proyectos de desarrollo estaban divididos en dos castas: programadores y grafistas. La rivalidad está servida.

Cuando algo no funcionaba solo podía ser culpa de uno de los bandos evidentemente, la mujer de la limpieza no contaba y el jefe, ya se sabe, siempre se equivoca, pero es el jefe.
Así, los piques estaban a la orden del dia:

– » pero tío! que los caballos no pueden atravesar tampoco las casas!».
– «pues hacedlos mas grandes!!»
– «si los hago mas grandes no pasan por los puentes!!»
– «pues entonces tienes que quitarle poligonos.»
– «PERO SI TIENE 30»
– «a la mitad agtista, a la mitad!!»

Ellos, para insultarnos usaban el termino agtista (desviacion intencionadamente cachonda de: artista). Nosotros para insultarlos los llamabamos directamente borregos (sin desviaciones, a la cara), asi nos iba.

Nunca he entendido eso. Que te insulten diciendote agtista eso sí, pero no entiendo la gente que se autodenomina artista. Es como cuando en televisión presentan a un tip@ diciendo:

– «Fulanit@ es científic@»(snif)

Yo no sé vosotros, pero yo cuando me siento en el ordenador, me pongo detras de la camara de fotos o cojo papel y lapiz no lo hago pensando: voy hacer arte. No, es mas bien un «voy a dibujar un burro volando!». Si mas tarde, el publico, los espectadores lo consideran arte, y al autor un artista es algo que escapa a mi control, por lo que nunca me consideraría artista y no entiendo a la gente que se presenta diciendo:

– «yo es que soy artista».
– «anda que bien… ¿y trabajas?»